Los jóvenes al borde de la pubertad, los solteros e incluso los casados se masturban. Cada vez es más popular realizar este tipo de actos durante las relaciones íntimas, y esto se aplica tanto a los hombres como a las mujeres. Algunas personas dicen rotundamente que no es para mí, otras juran que no lo hacen, y un grupo cada vez más numeroso de personas que sin desprecio y en foros expresan su aceptación de tales actividades. ¿Es la masturbación un pecado, de qué calibre, y hay que confesarlo? ¿Cómo superar la vergüenza al hablar con un sacerdote?

El problema de la masturbación

Satisfacer las necesidades sexuales de uno mismo, sin la participación de otra persona, pero en compañía de diversos materiales pornográficos es, sin duda, un fenómeno bastante común. Los científicos se refieren a las hormonas y al fenómeno del impulso: ambos están interrelacionados y, por cierto, cada persona tiene necesidades ligeramente diferentes en este sentido.

El problema de la masturbación suele aumentar en la adolescencia y puede ser una carga para esa persona, cuya padres No se han preocupado de educarse adecuadamente. Está en manos de la familia inmediata -la madre y el padre- impartir cierta información biológica y yuxtaponerla a la fe en Dios. No todos los sacerdotes hablarán de esto desde el púlpito, ni podemos contar con el papel educativo de la escuela. Los padres están en primera línea y les corresponde explicar a sus hijos si la masturbación es un pecado y por qué razón.

Los impulsos y pensamientos sobre el onanismo suelen cesar una vez que te casas y comienzas una vida sexual activa con tu pareja/compañero. Esta es también una reacción natural. Las personas que no tienen ninguna relación pueden "silenciar" ese impulso en sí mismas, simplemente ejerciendo el libre albedrío y renunciando a dar pasos hacia el engrandecimiento propio.

¿Es la masturbación un pecado grave?, luz?

Todos aquellos que confían en que su comportamiento es perfectamente natural e inofensivo deben saber que según Iglesiay católica, son actos inaceptables. ¿Es la masturbación un pecado leve? Desgraciadamente, es una grave ofensa al mandamiento "No cometerás adulterio". En este caso, no se trata de un pecado leve: después de cometer deliberadamente un autoengrandecimiento, hay que ir a confesarse.

La palabra clave aquí es "voluntariedad", porque sin ella es difícil hablar de cualquier pecado. Por ejemplo, este problema surge a veces con niños que no tienen ningún conocimiento de lo que están haciendo. A veces la reacción del cuerpo masculino es tan fuerte que la eyaculación se produce por sí sola, y esto no es masturbación. El hecho de que sea un pecado viene determinado por el deseo manifiesto de realizar una autogratificación.

Una barrera psicológica en la relación con el confesor ¿Cómo se admite ante un sacerdote que uno se masturba? No es nada fácil. Las esferas íntimas humanas establecen ciertos límites que no es cómodo tocar en una conversación directa. Sin embargo, un consejo puede ser encontrar un confesor permanente de confianza. También hay que recordar el secreto de confesión: todo queda entre nosotros, Por Dios y un sacerdote.